El vestidor Liana se plantea como un espacio amplio, acristalado y completamente personalizado, concebido para integrarse con el dormitorio principal.
La piel, trabajada en dos texturas, protagoniza el tocador, delimitado por finos perfiles anodizados en tono bronce. Su interior incorpora divisiones de diferentes dimensiones para organizar maquillaje y accesorios, combinando orden y facilidad de uso.
La transparencia del conjunto mantiene la continuidad visual con el dormitorio y permite que el vestidor forme parte del ambiente.